miércoles, 29 de julio de 2009

jueves, 23 de julio de 2009

Un marco jurídico para una medicina moderna

En el pasado mes de Mayo, en Suiza, se plebsicitó un nuevo artículo de la constitución referido a la incorporación de las terapias naturales en el sistema de salud y el mismo fué aprobado por el 67% de los vostos de la ciudadanía.

Este logro de la naturopatía, y que nos brinda aliento a quienes venimos trabajando para la aceptación plena de las terapias naturales, se manifiesta en el Art. 118 de la Constitución de la Confederación Suiza y dice así:

"La Confederación y los cantones han de proporcionar, dentro de sus respectivas jurisdicciones, servicios de Salud, teniendo en cuenta la medicina complementaria."

Mientras en algunos países, como la Argentina, las autoridades sanitarias se ríen de las terapias naturales e impulsan su descrédito, una de las naciones más prósperas y educadas del mundo se proyecta al futuro sin resistir los cambios necesarios para la supervivencia y mejora del sistema sanitario.

A partir de ahora se espera la reglamentación para que el seguro de salud asuma los costos de la Medicina Antroposófica, la Homeopatía, la Terapia Neural, la Fitoterapia y la Medicina Tradicional China.

Esto acaba con el reduccionismo de dejar la salud únicamente en manos de la profesión médico alopática y se dispone a establecer grados de cualificación para los terapeutas no médicos, así como la integración sinérgica de todos los enfoques en las áreas de la clínica y la investigación.

Es necesario que la Argentina se agiorne en este sentido y se cree una Oficina Nacional para la Investigación y Promoción de las Terapias Naturales dotada con presupuesto y decisión política para llevar adelante esta tarea; además, en pos del bienestar de la población y la eficiencia del sistema sanitario, impera que los legisladores trabajen en este punto para darle un marco jurídico que viabilice las medicinas complementarias.

Pablo de la Iglesia

lunes, 20 de julio de 2009

Una Nueva Aspiración

En la nueva aspiración, la razón por la que somos conducidos a ser uno con el proceso de la vida no es meramente para experimentar alguna forma de unión mística con todo lo demás. Nos esforzamos en ser uno por la mayor de las razones que puede haber- para que podemos tomar absoluta responsabilidad por lo que está sucediendo. Y la razón por la que esta aspiración es tan significativa es que, si tenemos éxito, el mismo proceso por el que nos esforzamos a tomar responsabilidad comienza literalmente a despertar a través nuestra. Este potencial se vuelve incluso más fuerte e importante cuando el profundo despertar de y hacia el proceso evolutivo sucede en y a través de varias personas al mismo tiempo. Cuando esto ocurre, el yo, la cultura y el cosmos evoluciona ante nuestros propios ojos. Lo que significa que el mundo que habitamos y co-creamos se transforma según nos transformamos nosotros. El viejo modelo de la iluminación es uno en el que el individuo se transforma, pero el mundo sigue siendo el mismo. En el nuevo modelo, la meta no es ya la mera transformación del individuo; es la evolución del yo, la cultura y el cosmos a través del individuo.

Andrew Cohen

sábado, 18 de julio de 2009

Lección de Pepe sobre la libertad

Mi militancia política, no en este espacio donde pretendemos destacar lo mejor y más evolucionado de la política, sino en la cancha embarrada de la acción cotidiana, no me resulta fácil, ni siempre placentera, mucho menos satisfactoria...

... persisto porque es un llamado del corazón.

Hombres como Pepe Mujica me dan oxígeno para seguir. Te invito a ver esta lección sobre la libertad:

martes, 7 de julio de 2009

La Encíclica Social y el status quo capitalista

En su primera encíclica el Papa Benedicto XVI fijó la postura de la Iglesia Católica Apostólica Romana en relación a este presente tan turbulento en términos políticos y económicos.

Algunas de sus esperadas afirmaciones sostienen:

* El 'riesgo fatal' de una 'cultura sin verdad'.

* 'Falta un sistema de instituciones económicas capaces' de hacer frente a los padecimientos extremos de los más necesitados.

* Reclama una nueva ética que se alimente de 'unos ojos nuevos y un corazón nuevo'.

En este documento Su Santidad hace notar con contundencia la crisis del sistema capitalista, su inviabilidad tal como hoy están las cosas y su incapacidad para resolver los problemas de la gente, en especial los más pobres; concretamente reclama con dureza por los excesos del capitalismo y los nefastos efectos de una globalización que beneficia únicamente a los que más tienen y somete a los más pobres.

"La crisis nos obliga a revisar nuestro camino, a darnos nuevas reglas y a encontrar nuevas formas de compromiso, a apoyarnos en las experiencias positivas y a rechazar las negativas". "Debemos ser protagonistas, y no víctimas" afirma el Papa en la nueva encíclica social.

Profundiza denunciando una globalización sin ética. "El riesgo de nuestro tiempo es que la interdependencia de hecho entre los hombres y los pueblos no se corresponda con la interacción ética de la conciencia y el intelecto, de la que pueda resultar un desarrollo realmente humano. Sólo con la caridad, iluminada por la luz de la razón y de la fe, es posible conseguir objetivos de desarrollo con un carácter más humano y humanizador".

En el capítulo denominado 'El desarrollo humano en nuestro tiempo', Su Santidad enfatiza el mayor desafío social de nuestro tiempo: "que los pueblos salieran del hambre, la miseria, las enfermedades endémicas y el analfabetismo". Alega denunciando que cuando "el objetivo exclusivo del beneficio, cuando es obtenido mal y sin el bien común como fin último, corre el riesgo de destruir riqueza y crear pobreza".

Claramente el momento de su divulgación es un claro mensaje al G8 que se apresta a reunirse en Italia y que, como lo viene haciendo, impulsa políticas globales inconsultas con el resto de las casi doscientas naciones soberanas que dan vida política a este planeta.

Así mismo, como con todo mensaje de la Iglesia, es un estímulo a toda la cristiandad y a las mujeres y los hombres del mundo que profesamos el amor como núcleo de nuestra espiritualidad, a renovar nuestro compromiso con el bien común sin exclusiones.

Pablo de la Iglesia


Puede descargarse la encíclica completa desde el siguiente link:

domingo, 5 de julio de 2009

El poder de Internet



Los jóvenes que luchan en Irán, en internet y en la calle, ya no volverán a pensar y sentir como antes.

La revuelta popular iraní contra el fraude electoral ha mostrado claramente el poder de internet. Y ala vez sus límites. El poder, en Irán como en el resto del mundo, depende en gran medida del control de la información y la comunicación. Así, apenas habían cerrado los colegios electorales, con una participación del 85%, la televisión anunció el triunfo aplastante de Ahmadineyad. Algo poco creíble, porque según el propio Gobierno, tras proceder a un recuento parcial, en unas 50 ciudades se encontraron más votos que votantes. Concluyeron que no afectaba el resultado final. Tal vez. Puede ser que Ahmadineyad ganara porque su popularidad es alta entre los sectores pobres y rurales. Pero no por ese margen. Se les fue la mano para asegurar la victoria. Con la comunicación controlada y un Consejo de Guardianes conservador todo quedaba bien atado. No tan deprisa. La gente, sobre todo los jóvenes en las ciudades, salió a la calle a reclamar nuevas elecciones. La represión de las manifestaciones hubiera podido deshacer el movimiento de protesta rápidamente si los manifestantes se hubieran sentido solos y si la población hubiera asumido la ley del silencio impuesta por los medios de comunicación.

Pero, como en tantos otros movimientos en estos últimos años, ahí estaban los móviles y ahí estaba internet. También había una policía de la comunicación altamente sofisticada que, como en otros países, ha aprendido que hay que cortar como sea la auto-comunicación de masas, para así desinformar y aislar al movimiento.

Al principio los móviles jugaron un papel importante, tanto en la coordinación de la protesta como en el acceso a la red. Pero cuando sintió la fuerza de la indignación el Gobierno desactivó las redes de los operadores de móviles, y los móviles se convirtieron sobre todo en cámaras de grabación para registrar las imágenes de la revuelta y la represión, como en el asesinato de Neda.

Internet fue distinto. Ningún país se puede permitir desconectar la red por completo porque hay centros neurálgicos de actividad que dependen del acceso a internet. Lo que el Gobierno iraní intentó fue controlar los servidores y bloquear todos los que pudo. Sin embargo, como internet es global, la comunidad internauta acudió al rescate, proporcionando servidores alternativos, abriendo acceso a servidores proxy cuyas direcciones informáticas no podían ser personalizadas y, además, lanzando ataques contra los servidores del Gobierno por medio del desvío de sus direcciones hacia sitios con tráfico intenso capaz de saturar a dichos servidores. Es decir, batalla informática en toda regla, desde Irán y desde fuera de Irán. Aquí fue decisivo el alto grado de participación de los jóvenes iraníes en la blogosfera y en las redes sociales de internet. En mi visita a Irán hace tres años pude contrastar con investigadores que había 500.000 blogs activos (ahora hay más de 700.000), un 40% publicados por mujeres.

Y hay millones de jóvenes (que representan el 70% de la población) que participan activamente en Facebook, YouTube, Twitter y demás redes de comunicación que escapan a cualquier control centralizado. La prensa internacional ha destacado el papel de Twitter,pero en realidad algunos analistas han mostrado que su uso fue más limitado de lo que se ha dicho y altamente concentrado en el exterior. Incluyendo un sospechoso elevado número de mensajes procedentes de Israel.

Pero en su conjunto, internet fue el canal de comunicación mediante el cual los jóvenes iraníes se mantuvieron informados y coordinados y la única ventana al mundo que tuvieron y que el mundo tuvo sobre Irán. Las redes sociales en internet pasaron a ser la principal fuente de información sobre lo que ocurría en un país decisivo por su relevancia geopolítica. Algo que, significativamente, puso muy nerviosos a los medios de comunicación.

Porque para ellos el perder el monopolio de la información es perder el negocio, a menos que vayan acostumbrándose a cooperar fructíferamente con el llamado periodismo ciudadano,en el que la gente produce y distribuye su propia información. Hay buenas prácticas profesionales en ese sentido. Por ejemplo la BBC recibe una enorme masa de información espontánea y gratuita, pero luego la filtra mediante un nutrido departamento de verificación de la información antes de difundirla. Ahora bien, la idea, expresada en medios internacionales durante la crisis de Irán, de que sólo los profesionales de los medios son fiables por su ausencia de sesgo es cuando menos sorprendente, ya que consta que algunos de ellos han informado sobre las crisis de Oriente Medio integrados en las unidades del ejército israelí o estadounidense. En cualquier caso tendrán que habituarse a que en situaciones de crisis las personas pasan a ser protagonistas no sólo de la acción sino también de la información. Y los gobiernos tendrán que habérselas con ciudadanos que tienen la capacidad autónoma de comunicación y de información porque están enredados localmente y globalmente.

Con todo eso, Ahmadineyad y su patrón Jamenei se ríen del mundo y se prometen un largo reinado de intransigencia y teocracia en una sociedad que se ha transformado en altamente educada, moderna y con un protagonismo creciente de las mujeres, como pude constatar en mi vivencia directa en ese extraordinario país. Algo en lo que coincido con mi amigo Tomás Alcoverro, el más lúcido de los corresponsales en Oriente Medio. De modo que queda ahora claro que no se puede controlar internet ni con todos los medios del Estado, y menos en una situación de crisis. Pero también que el cambio social y político depende de otros muchos factores. Aun así, el poder de la comunicación es el de su efecto sobre las mentes, el hacer sentirse relacionado con el mundo. Y en ese sentido, los jóvenes que lucharon y luchan en Irán, en internet y en la calle, ya no volverán a pensar y sentir como antes. Y si la gente piensa distinto no hay policía que aguante en el largo plazo. Y si no, que se lo cuenten al sha.


Manuel Castells

sábado, 4 de julio de 2009

Nuestro modo de vida esclavo tiene poco que ver con la felicidad


Entrevista a Carlos Taibo


-Aboga por el decrecimiento en una coyuntura económica en la que se llama al consumo para aumentar la producción...

-Es sorprendente que entre las respuestas de la crisis en la que estamos inmersos, nunca se hable de la necesidad inexorable en los países ricos del norte opulento de reducir nuestro niveles de producción y de consumo. Todos sabemos que en el planeta en el que vivimos es limitado, pero parece como si permaneciésemos al margen de esta realidad y pensásemos que podemos seguir creciendo indiscriminadamente. Hay que decrecer en términos de producción y consumo, reducir el número de nuestras horas de trabajo y los niveles de consumo, disponer de más tiempo libre y propiciar un reparto del trabajo en paralelo.

-¿Son esas las claves para salir de la crisis?

-Sí, los políticos están pensando permanentemente en seguir creciendo y acrecentar el consumo, algo que es pan para hoy y hambre para mañana. Uno de los elementos de reflexión son estas decisiones tomadas últimamente de subvencionar la compra de coches con recursos públicos, cuando lo que los poderes públicos tienen que hacer es incentivar no empleo de los automóviles por los ciudadanos. Lo único que preocupa es que la industria automovilística siga produciendo coches, siga moviendo su carro, algo que es un error en el medio y largo plazo.

-Si las industrias se cierran...

-Hay que cerrar complejos industriales fabriles en sectores como el automovilístico, la aviación, la construcción o la industria militar. Eso se traduciría en un número muy alto de desempleados en la Unión Europea que habría que solucionar desarrollando la economía social y medioambiental y repartiendo el trabajo en los sectores económicos convencionales. Podemos trabajar bastante menos, asumir que ganaremos menos pero reducir también nuestras necesidades en términos de consumo.

-¿Algo así como volver al pasado?

-Sí, tenemos que hacernos algunas preguntas sobre el pasado. La renta per cápita hoy en los Estados Unidos es tres veces más grande que la registrada al finalizar la II Guerra Mundial y, sin embargo, el porcentaje de ciudadanos norteamericanos que se declara crecientemente infeliz es cada vez más alto, esto invita a cuestionar si estamos progresando o estamos yendo hacia atrás, y hay gente que confiesa que era más feliz cincuenta años atrás de lo que es ahora.

-Suena a utopía...

-Falta cambiar el 'chip' mental, es muy difícil porque estamos educados para reglas de juego muy diferentes, pero en términos técnicos es mucho más fácil decrecer que seguir creciendo, el problema del sistema capitalista hoy en día es que no es capaz de satisfacer su propia lógica de crecimiento. Pero admito que cambiar el 'chip' mental no es una tarea sencilla. De todas maneras, sospecho que determinados segmentos de la población al calor de la crisis están empezando a hacerlo. Por ejemplo, estudios en los países escandinavos, que es verdad que tienen coberturas sociales importantes, concluyen que personas que perdieron su puesto de trabajo descubren que con un subsidio, la sexta parte de lo que ganaban, son mucho más felices en una economía mucho más austera.

-¿Cómo definiría el estilo de vida actual?

-Yo suelo hablar de un modo de vida esclavo que nos hace pensar que seremos más felices cuantas más horas trabajemos, más dinero ganemos y más bienes acertemos a consumir, aunque todos sabemos que ese modo de vida esclavo realmente tiene que ver muy poco con nuestra felicidad.

-Economía social y reparto del trabajo son las fórmulas...

-Hay que privilegiar aquellas actividades económicas que no son lesivas con el medio ambiente. Estamos chupando recursos que no van a estar a disposición de las generaciones venideras, y esto es muy grave. Lo del reparto del trabajo es una vieja demanda sindical que fue desapareciendo con el paso del tiempo, hace 80 años lo primero que los sindicatos intentaban garantizar era que todos los trabajadores dispusiesen de algo de trabajo para llevar pan a casa. Este esquema mental de nuevo ha desaparecido, pareciera que el objetivo es acumular horas extra para ganar más dinero.

-¿La crisis está abriendo los ojos a la necesidad que se sufre en el Tercer Mundo?

-Hay una minoría crítica que, en efecto, es consciente de esto, pero la mayoría vive por completo al margen, simplemente preocupada de mirarse el ombligo. La crisis abre dos horizontes distintos, una conciencia cada vez más crítica sobre la sinrazón de los sistemas que padecemos, y otro, una respuesta muy sumisa al miedo que nos intentan generar. La estrategia de nuestros gobernantes consiste en decirnos que si queremos mantener buena parte de los privilegios, tendremos que aceptar un escenario más regresivo, porque si no lo perderemos. Hay que empezar a romper con esta estrategia del miedo y el amedrentamiento.

Fuente: Blog Decrecimiento

viernes, 3 de julio de 2009

Riqueza + Empleo + Ambiente = Calidad de Vida y Sociedad de Bienestar

En este momento de crisis agropecuaria, la pandemia de la gripe porcina nos tiene que permitir hacer algunas reflexiones abordando las respuestas productivas desde un enfoque realista que vaya más allá de lo necesariamente fiscalista y que contenga simultáneamente las necesidades de rentabilidad, generación de empleo y cuidado del medio ambiente.

Naturalmente, desde la perspectiva polarizada en la cual cada uno nos colocamos en la defensa de nuestros intereses, aquí he planteado una situación que pone en conflicto a tres sectores: el patronal, el sindical y, visto como una supuesta amenaza para ambos por las mentes más estrechas, el deseo de cuidar el medio ambiente por una ciudadanía cada vez más comprometida con proteger la nave tierra para las futuras generaciones.

Desde una perspectiva global, primero fueron las vacas locas, más adelante la gripe aviar y ahora la gripe porcina; sin lugar a dudas, y dejo en claro que esto no pretende ser un enjuiciamiento moral sino un ejercico para proponer debate y buscar soluciones, en los tres casos la situación es, en gran medida, debida a una forma de producir que no respeta la biología de los animales (hacinamiento, alimentación desnaturalizada, ciclos de actividad y descanso alterados). Podemos considerar que este enfoque apunta a una eficiencia productiva que maximiza la ganancia pero, a su vez, potencia crisis sanitarias, ambientales y atenta contra la calidad de vida. Ganamos en un aspecto y perdemos en otros.

Para los críticos del sector agropecuario, es importante que todos entendamos, que ese fenómeno llamado globalización, prácticamente deja las puertas cerradas al productor a la hora de plantearse otro enfoque. Desde este lugar, es el Estado el que debe intervenir decididamente con mecanismos correctivos que contemplen compensaciones realistas a quien protege la naturaleza, que utilice acertadamente los medios de información y formación para ayudar a trascender prejuicios que impiden acercarse a enfoques innovadores, así como la formación de equipos técnicos preparados para que se dediquen a investigar y promover alternativas que contemplen el estímulo emprendedor hermanado con la generación de riqueza genuina, la creación de empleo y el cuidado ambiental. Mientras el Estado siga improvisando, manejando únicamente la coyuntura y negando la realidad, la solución de una crisis será la semilla que despierte la siguiente.

Invito a que nos hagamos las siguientes preguntas:

* Todos estos millones dedicados a paliar la enfermedad, acaso, ¿no podrían haberse evitado si los hubiéramos invertido en la promoción ambiental y el combate decidido de la desnutrición?

* Si pretendemos que, tanto en el país como en la región, se preserven los montes, ¿cuando el Estado va a impulsar los mecanismos compensatorios al tenedor de la tierra, implementar un servicio de policía eficiente y difundir alternativas productivas simbióticas con los montes?

* La apuesta de Barack Obama que apunta a crear riqueza, empleo y protección ambiental con el estímulo de las energías alternativas, ¿no es un enfoque apropiado para nosotros y que deberíamos profundizar como estilo ejecutivo en todos los órdenes?

Decididamente considero que debemos abordar el desarrollo serio de un PLAN PRODUCTIVO para la región que involucre un enfoque RIQUEZA + EMPLEO + AMBIENTE (en lugar de lo que hoy subsiste RIQUEZA o EMPLEO o AMBIENTE) y que convoque a una Mancomunidad de Municipios para abordarlo sinérgicamente.

También, y este es un momento adecuado por la lejanía electoral y el enfermizo oportunismo que este periodo conlleva, las distintas partes (patronal, sindical, estatal, ambiental) debemos evolucionar hacia una madurez política y dejar de jugar el papel de victimas o victimarios, para abordar un trabajo que a todos nos abarque respetuosamente.

No hay otra forma. Cualquier mecanismo de un sector que excluya al otro, siempre será una victoria momentánea que terminará estallando en otra dolorosa crisis que volverá a inclinar la balanza para que el antiguo ganador sea el nuevo castigado.

Pablo de la Iglesia