jueves, 31 de marzo de 2011

Fraternidad, el combustible para pasar de la crisis a la oportunidad

Pablo de la Iglesia
Estamos en medio de un cambio de épocas. Un momento crucial de la historia donde nos sentimos entre dos paradigmas; esto conlleva gran confusión pues tenemos que vivir con un pié dando respuestas a problemas viejos pero que por un tiempo estarán con nosotros, y a su vez, con el otro, explorando desafíos que son nuevos para nuestro entendimiento.

La crisis es multifactorial. Va desde lo planetario, pasando por lo social, lo económico, lo político, lo ecológico y llegando hasta lo espiritual. Una característica de los tiempos es ver con perplejidad como, nuestras mejores acciones para resolver un problema en una de estas asignaturas, lo crea en las otras.

Nuestra visión de especialistas nos deja sin respuestas integralmente satisfactorias; únicamente una visión holística, de abordaje multidimensional, que contemple con integridad totalizadora los desafíos a los que nos enfrenta la crisis, nos permitirá transformarla en una oportunidad para nuestros pueblos.

La política debe, hoy más que nunca, nutrirse de los conocimientos más innovadores que el espíritu humano está develando. Debemos ser humildes y aceptar que, aquello en lo que hemos creído durante mucho tiempo, ha dejado de ser útil. Se trata de reconocer la evolución; experimentar gratitud por aquello que ha sido útil en el pasado y tener el coraje de trascenderlo para que podamos tener un futuro mejor.

El menú está servido. Los recursos y el conocimiento son suficientes para cambiar toda la vida en la tierra generando bienestar para todos. Podemos dejar que el egoísmo y el espíritu de dominación y conquista sigan imponiéndose para el beneficio de pocos, o despertar a un espíritu de fraternidad que nos permita dar el salto de conciencia que nos muestre el escenario de una nueva humanidad, llena de posibilidades y con lugar para todos, en un viaje cuyo destino se escribe con cooperación, libertad, respeto y amor por nuestra Madre Tierra.


Pablo de la Iglesia

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